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Londres concede "espacio" a los partidos para que negocien hasta el lunes
Londres concede "espacio" a los partidos para que negocien hasta el lunes

Dublín, 29 jun (EFE).- Los partidos norirlandeses seguirán negociando la formación de un Ejecutivo de poder compartido hasta el próximo lunes, después de superar hoy la fecha límite impuesta por Londres para lograr un acuerdo de gobernabilidad, la cuarta en seis meses de parálisis.

Aunque la política de la provincia británica suele avanzar despacio y no responde bien a los ultimátums, el Gobierno de Londres decidió hoy conceder una nueva prórroga para que las formaciones acerquen sus posiciones, según anunció una portavoz de la primera ministra británica, la conservadora Theresa May, tras constatar el fracaso de esta nueva ronda de conversaciones.

"Vamos a dar espacio a los partidos para que sigan negociando", explicó la fuente en un comunicado de Downing Street, en el que matizó que aunque se ha sobrepasado el tope de la 15.00 horas de hoy, "eso no significa que hayan concluido los esfuerzos para restaurar el "Ejecutivo" autónomo norirlandés.

El ministro británico para Irlanda del Norte, James Brokenshire, efectuará una declaración ante el Parlamento de Londres este lunes para explicar qué opciones tomará si tampoco hay acuerdo tras el fin de semana.

En ese caso, podría fijar otra fecha límite, suspender indefinidamente la autonomía y gobernar la provincia desde Londres o convocar una nuevas elecciones regionales, después de la cita con las urnas del pasado marzo.

El Partido Democrático Unionista (DUP, probritánico y el principal de la comunidad protestante norirlandesa), socio del Gobierno conservador británico, y el Sinn Féin (el principal de la comunidad católica), los más votados hace cuatro meses, se acusaron hoy mutuamente de no ceder terreno sobre asuntos clave.

Entre estos destaca la cuestión de la lengua gaélica, pues el Sinn Féin quiere una ley específica que oficialice el uso de este idioma, que apenas habla el 10 % de la población católica norirlandesa, pero que considera que encaja dentro de su política de igualdad y de defensa de los derechos de las minorías de la región, como los del colectivo LGTBI y los inmigrantes.

Aunque el gaélico tiene una gran carga política e ideológica para los nacionalistas, el DUP no se opone a legislar al respecto, pero prefiere introducir una nueva "ley cultural" más general, que incluya también aspectos relacionados con la identidad de la comunidad protestante-unionista, al tiempo que mantiene su rechazo a la legalización del matrimonio homosexual.

Según fuentes cercanas a estas negociaciones, ambas partes están de acuerdo respecto a sus candidatos para dirigir el Ejecutivo, pese a que el Sinn Féin se había opuesto hasta ahora a compartir gobierno con la líder del DUP y exministra principal, Arlene Foster, mientras se investiga su papel en un caso de corrupción en la política de energías renovables detectado en la anterior legislatura.

Este escándalo financiero llevó al adjunto de Foster, el histórico dirigente del Sinn Féin Martin McGuinness, ya fallecido, a presentar su dimisión el pasado enero, lo que obligó a Londres a convocar unas elecciones dos meses después.

Ambas formaciones también discrepan respecto al legado del pasado conflicto y los mecanismos para asistir a las víctimas e investigar los crímenes cometidos tanto por los paramilitares como por las fuerzas de seguridad durante ese periodo.

El jefe negociador el DUP, Edwin Poots, indicó hoy que, si no hay acuerdo final, su partido no vería con malos ojos el gobierno directo de Londres, a pesar de que los unionistas, recordó, han logrado un importante aumento de los fondos destinados por Londres para la provincia.

El dirigente protestante hacía referencia al dinero concedido por May a cambio del apoyo de los parlamentarios del DUP en Westminster, clave para mantenerse en el poder tras perder su mayoría en las elecciones generales del pasado 8 de junio.

"En estos momentos no estamos cerca de lograr un acuerdo, todavía queda bastante trabajo por hacer y creo que la pelota está en la cancha del Sinn Féin para que haga frente a las cuestiones pendientes", explicó Poots.

El portavoz de Sinn Féin, Conor Murphy, reconoció que ha habido "pocos progresos" para acercar las posiciones y que el DUP "debe ceder mucho más terreno".

Las otras formaciones implicadas en estas conversaciones, el nacionalista Partido Socialdemócrata y Laborista (SDLP), el Partido Unionista del Ulster (UUP) y el multiconfesional Alianza también han expresado su frustración por los desacuerdos entre las dos grandes fuerzas de la provincia.

A pesar del pesimismo que ha marcado la jornada de hoy, Downing Street insistió, como hizo Brokenshire esta mañana, que se han efectuado "importantes avances".

"Creemos que se puede encontrar una solución y urgimos a los partidos para que sigan centrando todos sus esfuerzos en conseguirlo", señaló la portavoz oficial.

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