




Toda Vida Vale



Convocatoria de LLA en Cutral Có





Ante este escenario, de manera didáctica, proponiendo ejemplos, mostrando carteles e invitando a la participación, los agentes de la dirección provincial de Protección al Consumidor comparten información indispensable: cómo hacer para dar de baja una tarjeta de crédito por más que se tenga deuda; cómo utilizar el “stop debit” para detener un débito automático; cómo rescindir un servicio cobrado y no contratado; y cómo usar el libro de quejas.
También les cuentan a los asistentes que no tienen que brindar datos personales por teléfono; y les brindan herramientas para que puedan anotarse en el registro nacional “No me llamen”, con el cual los consumidores pueden evitar recibir mensajes o llamados publicitarios en teléfonos fijos o móviles. “A mí me llaman a toda hora para ofrecerme un servicio de alarma. A veces lo tengo que dejar descolgado”, contó Alicia, al enterarse que podía llamar al 146 y evitar esta molestia.
“Ellos se desesperan por contarte situaciones que para nosotros son cotidianas, que podemos resolverlas enseguida, y en ellos no es así, por eso nos parece tan importante compartir todas estas pequeñas herramientas”, señaló Rojas.
Por su tenacidad, Mónica recibió el primer aplauso de la tarde: “Me compré un freezer, a los tres meses se rompió y no me querían reconocer la garantía. Llamé y luché hasta que me dieron uno nuevo”, dijo y todos los presentes se sintieron orgullosos. Además, los talleristas entregaron regalos: anotadores con imán para dejar asentados los reclamos, y sobres para guardar los tickets de compra











