Destrucción de territorios sin ganancia económica para México; riesgos de la extracción de gas: Aleida Azamar

2026-09-05 16:03:29 - MUNDO

Para hacer llegar el gas a diferentes puntos, incluída Asia, México necesitaría, forzosamente, construir gasoductos en buena parte del territorio. Con esa premisa,  la investigadora y académica mexicana Aleida Azamar Alonso, analiza si el país puede convertirse en una plataforma de reexportación de gas fósil licuado a través del fracking

A través del libro  "México en la encrucijada gasífera: seguridad energética contra la ambición de convertirse en hub exportador", la experta explora la posibilidad de expansión de dicho mercado y los riesgos y desigualdades que conlleva.

Actualmente, la extracción de gas licuado forma parte de la promesa de seguridad energética que propone la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo pese a que, durante su campaña, aseguró que no se recurriría al fracking. E incluso fue conformado un  Comité Científico que recomienda usar la fractura hidráulica en los estados de Nuevo León, Tamaulipas y Coahuila.

Foto: Cortesía Aleida Azamar

En enero de 2026, Aleida Azamar Alonso, investigadora, académica en la Universidad Autónoma de Metropolitana (UAM) y doctora en economía por la Universidad Complutense de Madrid presentó su obra con un análisis a los planes de seguridad energética de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, con especial énfasis en la exportación de gas fósil para sostener su industria y la generación de electricidad en México.

Lee: "Fracking sustentable, solo en el norte del país": recomienda Comité Científico

En su libro, Azamar señala en un mapa cuáles son los gasoductos y terminales de licuefacción que México busca implementar para convertir al país en una plataforma para la exportación de gas. Sin embargo, asegura que la reexplotación de gas es un plan que podría resultar contraproducente para el país.

"La reexplotación de gas no es una opción para México con las condiciones actuales de reservas, almacenamiento y dependencia de importaciones. No es un paso hacia la soberanía energética, sino lo contrario, ya que multiplica la dependencia y traslada decisiones críticas fuera del control nacional", asegura.

De acuerdo con la especialista, actualmente la matriz eléctrica depende en 60% de gas y el otro 40% por otras energías como el petróleo, carbón, biomasa, energía eólica, solar, etcétera.

Hace dos décadas, explica, se dependía más del petróleo, pero al reducirse la cantidad de pozos,  se inició la extracción de gas en México, "pero al poco tiempo también nos dimos cuenta que tampoco teníamos muchas reservas y que era muy costoso extraerlo, por lo que empezamos a importarlo de Estados Unidos al ser mucho más barato".

Sin embargo, Azamar detalla que esto representa un problema de dependencia, pues el gas es lo que permite tener electricidad, internet, abastecimiento de agua, etcétera, y si Estados Unidos sube los precios por razones sociales, políticas o geopolíticas resultaría en un impacto grave para México. 

A esto se suma otra cuestión que tiene que ver con la industria. La experta señala que las empresas estadounidenses buscan que México se dedique a licuar el gas y después se exporte, pero esto solo prioriza la "ganancia económica" de las empresas petroleras y gasíferas extranjeras, mientras que la contaminación, los daños y la infraestructura se quedaría en  México y los productos serían exportados a Asia, por lo que no habría un beneficio directo para el país.

Foto: Verónica Santamaría

Aleida Azamar Alonso explica que varios países de Asia han crecido mucho en los últimos años en términos de urbanización. Mucha gente de la periferia, del campo y de otras zonas ha ido hacia las ciudades, sobre todo en China y Japón. 

Sigue leyendo: Estas son todas las recomendaciones de expertos para realizar fracking en México

A su vez, estos países se han industrializado y hacen uso de maquinaria y equipo para producir objetos que se consumen en todo el mundo, como la ropa, para esa producción también necesitan energía, en este caso, el gas.

Entonces, para lograr el objetivo de que en México se realice la licuefacción, se tendrían que construir las plantas, pues no hay infraestructura suficiente e incluso algunas apenas están en proyecto. 

"Eso implica un montón de costos también, un montón de destrozo al territorio, como ya hemos comentado, y a los ecosistemas y despues solo lo colocan en Asia". 

Aquí hay varias cosas importantes, dice la especialista. De entrada, las palabras son muy importantes para la narrativa. No es lo mismo seguridad energética, soberanía energética, o autosuficiencia energética, todas son distintas y muchas veces se confunden. 

La seguridad energética significa que tengas el recurso, que lo tengas como sea. Estados Unidos, por ejemplo, está asegurando su seguridad energética. "Sé que suena como pleonasmo, pero lo digo a propósito, asegura su seguridad".

Aleida Azamar. Foto: Verónica Santamaría

EU ha ido a varias partes del mundo, como ahora Venezuela, para asegurar petróleo, gas y minerales. En Irán quería asegurar también petróleo y gas, y se suma el estrecho de Ormuz, donde pasa la quinta parte de los combustibles del mundo. 

Entonces, "aseguró el recurso" para que puedan seguir produciendo. Lo aseguran porque lo roban, lo saquean, no importa si es con violencia.

Por otro lado, dice, soberanía se refiere a que tengas el recurso y lo distribuyas adecuadamente y autosuficiencia implica que, además, le llegue a la población baja, alta y que se utilice de una de una forma en la que no solo se piense en lo rentable, sino más eficiente.

Entérate: Fracking en México: estudio advierte sobre los impactos en el agua y territorios

En el discurso de México, cuando se habla de soberanía energética, hay un problema fuerte. La experta asegura que desde presidencia se habla de soberanía energética y se dice: "No queremos depender de ese gas, vamos a sacar nuestro propio gas". [Pero] ese gas que se piensa sacar en México, la forma que se está pensando es gas no convencional, que significa fractura hidráulica: fracking.

Eso significa que tienes que perforar el territorio de forma vertical u horizontal muchas veces, que necesitas muchísima agua y químicos para inyectarlos al subsuelo, para meterlos a mucha presión y poder llegar hasta el fondo. Lo que haces es intentar destrozar una roca de lutita; de ahí salen gotitas, gotitas de petróleo y poquito gas.

Por lo tanto, hay mucha perforación horizontal porque muchas veces tienes que fracturar, fracturar, por eso hay muchos agujeros y muchos pozos. Fracturas y fracturas sacando todo lo que puedas o a ver dónde encuentras las lutitas y sacas ese gas. Esas intervenciones destruyen el territorio. 

También está verificado y en el libro lo comento: es mucho más costoso extraer gas que utilizar cualquier otro tipo de energía. 

Además, mientras sacas ese gas, salen otros gases y entre ellos el metano. Uno de los más contaminantes que existen. Lo que se debe hacer es rápidamente procesarlo y quemarlo para que no contamine. Una vez "seco" se pasa por los gasoductos para su transporte pero estos deberán construirse pues no existen suficientes. 

Foto: Verónica Santamaría

La energía que se produzca con el gas que fue extraído a costa de los territorios representará una ganancia para las grandes industrias, dice Azamar.

Lo que hacen estas empresas es que no se queda la ganancia a nivel del gobierno ni a nivel nacional, se dedican a producir automóviles, curtiduría, minería, manufactura, cualquier producto, y lo exportan también. 

No dejes de leer: Fracking: cómo opera esta técnica y qué riesgos están en juego

Es un modelo que, bajo mi forma de pensar, no tiene ninguna lógica que destruyas, que abastezcas de energía a todas esas grandes industrias y que luego, también exportes las mercancías, que ni siquiera se queden en la nación.

Logo

Somos una estación de radio en frecuencia modulada, con planta transmisora en la calle Chubut 168 del barrio centro de la ciudad de Cutral-Có. Desde el 16 de noviembre de 2000, estamos al aire con la mejor selección musical y con una entretenida programación. Además de escucharnos en vivo, en este sitio encontrarás toda las noticias de actualidad a nivel local, provincial e internacional. 


Si querés comunicarte telefónicamente o por WhatsApp con FM TIEMPO 105.1, podés hacerlo al  2994213319.


Seguínos en nuestras redes sociales: